La bandera de nuestra institución es un reflejo cromático del territorio de La Sabana de Manaure y de la cosmovisión de la etnia Wayuu. Se compone de franjas estructuradas que albergan significados profundos:
Muestra la vegetación nativa y el bosque seco tropical característico del sector de La Sabana de Manaure.
Representa las riquezas del subsuelo guajiro y el resplandor cálido del radiante sol que ilumina nuestro desierto diariamente.
Representación de la madre tierra (Mma) fértil que utiliza el pueblo Wayuu para la siembra en la yuja o huerta tradicional de alimentos.
Simboliza la paz, la serenidad y la armonía comunitaria en nuestro sector territorial de la sabana.
De suma importancia cultural y ancestral; simboliza la sangre, la fuerza de los clanes familiares y el valor en los eventos tradicionales.
El escudo reúne 7 representaciones tradicionales clave del saber y de la vida de nuestra comunidad. Cada elemento detalla la identidad pedagógica etnoeducativa del centro:
Representan a nuestros estudiantes Wayuu, llamados a formarse para ser futuros profesionales al servicio del territorio.
Símbolo sagrado del diálogo, descanso, asambleas de concertación familiar y recepción del palabrero (Pötchipu).
Cactus del desierto que nos alimenta con sus frutas (igüaraya) y sirve de sustento para los rebaños.
Representa a los clanes (apüshi) de la zona del centro, simbolizando el arraigo de linajes ancestrales.
Emblema de la riqueza mineral y económica del municipio de Manaure, capital salinera de Colombia.
Elemento de alfarería tradicional para la recolección, conservación y frescura del agua en el hogar rural.
Línea sinuosa que representa los arroyos y cauces que nutren y dan vida a la sabana en periodos de lluvia.
Un canto etnoeducativo de identidad, deberes y riquezas territoriales escrito por Alciamira Martínez Castro.
Etnia wayuu
Conservemos los valores
Con libertad tú y yo
Expresemos ilusiones,
No imitemos
Adelantes compañeros
Nuestra cultura
Llena de valores vemos
Con la enseñanza
Que nos da nuestro maestro
Somos esperanza
Y a Colombia serviremos
Pastorea y cultiva
No dejemos la rutina,
Tejer y jugar enriquecen nuestra identidad
Con nuestros derechos y deberes,
Seremos grandes líderes
En nuestra comunidad
En mi guajira
Están las riquezas
Sal, gas y carbón que
Orgullecen a mi región
El himno escolar representa la voz pedagógica de la etnoeducación en La Guajira. Invita formalmente a los estudiantes a conservar la autonomía y los valores éticos Wayuu frente a influencias occidentales homogeneizadoras ("Etnia wayuu, conservemos los valores... no imitemos").
En sus estrofas rescata las labores diarias del campo como el pastoreo de cabras, el tejido manual de hilos y los juegos de la niñez como ejes constructores de la identidad colectiva.
Finalmente, consagra los deberes ciudadanos escolares para proyectar la esperanza a nivel de país, reconociendo el orgullo regional a través de los recursos naturales del subsuelo guajiro como la sal, el gas y el carbón.